Subida al angliru en bici

Monte zoncolan

La subida se caracteriza por 21 horquillas que se cuentan inusualmente hacia abajo, haciendo de cada giro un logro reconocible de dolor y gloria. Se trata de una subida de 13,2 km que asciende 1104 m con una pendiente media del 7,9% y una pendiente máxima del 14%.

Sin embargo, la subida no es la más dura de los Alpes franceses, ni la más bonita. Pero las numerosas curvas facilitan la visión de los espectadores de la carrera, y suele ser el último de los finales de etapa en los Alpes. Esto a menudo determina el resultado del Tour, lo que hace que la carrera en Alpe d’Huez sea feroz y que los corredores no se dejen nada en el tintero.

Además de su fama, en esta montaña se reúnen aficionados de todo el mundo, y la historia ha creado rincones dedicados a honrar estas tradiciones. La curva número siete es más conocida como «la esquina holandesa», donde los corredores del Tour son recibidos como en ningún otro lugar: ¡de color naranja y a todo volumen! Si alguna vez has visto el Tour, casi puedes escuchar a la multitud. A estas alturas, las piernas están sintiendo el grito, con 10 km aún por delante.

Sería fácil disfrutar de la disminución de la pendiente, pero sabes que no debes permitirlo. Mientras subes y pasas por el bonito pueblo de Huez, es en las curvas cinco y cuatro donde el paisaje empieza a ser diferente, con verdes prados alpinos y cencerros sonando suavemente. La línea de meta está casi a la vista, pero el dolor sólo empieza a asentarse.

Angliru vs zoncolan

La anticipación es algo curioso. Puedes estar preparado, demasiado preparado, poco preparado. Puedes pensar las cosas demasiado poco o demasiado. Puedes ser demasiado optimista, demasiado pesimista o, si tienes suerte, puedes alcanzar el punto óptimo de expectación y temor. En el período previo a este Gran Viaje, el Angliru me hizo pasar noches sin dormir.

Se metió en lo más profundo de mi inconsciente y ocupó mis pensamientos como sólo pueden hacerlo las grandes e inminentes incógnitas. Estaba emocionado y asustado por lo que había oído sobre esta subida, y ciertamente corría el peligro de acumularla demasiado. Tanto sobre el papel como en la televisión, el ascenso en el corazón de esta ruta es temible. La subida tiene 12,5 km y se eleva 1.266 m, con una pendiente media superior al 10%.

Pero el verdadero veneno viene en la segunda mitad. A partir del kilómetro seis, la pendiente media es del 13%, con brutales rampas del 23,5%, 18% y 21%. A poco menos de 3 km, cuando la energía y la adrenalina se han agotado, la media alcanza el 17,5% durante un kilómetro completo, y luego «cede» al 13% en el siguiente kilómetro.

Perfil del angliru

Salimos de Oviedo en dirección a Santa Eulalia de Morcín siguiendo el curso del río Caudal, pasamos por Mieres y seguimos el valle del Caudal hasta Pola de Lena. Aquí comenzamos la subida de El Cordal, 5 km con una pendiente media del 9,1%. Ideal para calentar las piernas antes del «Coloso». Tras alcanzar la cima, bajaremos unos 8 km hasta La Vega de Riosa y desde aquí comenzaremos 6 km de subida continua (pendiente media del 8%) hasta llegar al área recreativa de Viapará. A partir de aquí 7 km de la que para algunos es la ascensión más dura del ciclismo mundial, el pico Angliru. Tú decides hasta dónde aceptas el reto.

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Alto del angliru

Además de su creciente atractivo por su inclusión en la Vuelta, algo que rara vez se destaca, pero que debería hacerlo, es la belleza esmeralda del Angliru. Mientras que el ex profesional suizo Tony Rominger dijo de forma bastante críptica que: «subir al Angliru es como mirar por la ventanilla de un avión», la estrella española del Tour de Francia, Samuel Sánchez, podía mirar por otra ventana, la de su casa en Oviedo, y ver la silla verde oscura del propio Angliru. Sánchez lo describió en 2011 como «la subida perfecta».

«Es extremadamente hermosa», dijo Sánchez. «Creo que la vista que tienen los aficionados allí arriba es muy buena, y además destaca porque es muy verde. Hay mucho bosque ahí arriba, muchos árboles. Creo que es perfecto. No he subido el Zoncolan ni el Mortirolo, pero puedo asegurar que aunque el Angliru no sea la subida más dura del mundo, sí es una de ellas».